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Fratasadoras de conducción manual: una mayor productividad y calidad

Las fratasadoras mecánicas se utilizan para el alisado y acabado de grandes placas de hormigón o en hormigones demasiado duros como para ser manipulados con herramientas manuales. En comparación con las herramientas manuales habituales, las fratasadoras mecánicas incrementan notablemente la producción y reducen los costes gracias a su capacidad de acabar más metros cuadrados de placa por día. Simultáneamente, mejoran la calidad de la superficie de hormigón y ayudan a mantener la planeidad de la placa.

Hay diversos tipos de fratasadoras de conducción manual entre las que escoger en el mercado. Los tamaños estándares de la industria están entre los 610 mm de las fratasadoras para bordes y los modelos de 1219 mm, utilizados en una amplia variedad de proyectos. Los obreros que realicen trabajos de acabado con herramientas manuales pueden terminar entre 27 y 56 metros cuadrados por días, mientras que si utilizan una fratasadora mecánica de 914 mm pueden terminar entre 65 y 139 metros cuadrados al día según las condiciones.

Las fratasadoras de conducción manual pueden clasificarse por diámetros, siendo los más comunes de 610 mm, 914 mm y 1219 mm, y también en otras tres categorías.

    1. Acabado general: Este es un buen equipo para los contratistas principiantes o que quieren ampliar su negocio de hormigón pasando de las herramientas de acabado manuales a las fratasadoras mecánicas. Estas máquinas incrementarán notablemente el tiempo de producción, reduciendo los costes y aumentando la calidad de la placa.
    2. Modelos de alta potencia: el peso y la potencia añadidos son especialmente adecuados para utilizarlos en alisados donde sea necesario disponer de un mayor par motor, siendo muy útiles en ciertas condiciones meteorológicas como el calor o el viento.
    3. Fratasadora de velocidad variable: suele ser utilizada por los constructores que necesitan un amplio rango de velocidades (de 20 a 200 rpm) típicas en las aplicaciones de suelos industriales.

La mayoría de los trabajos de acabado se basan en el tamaño. Las fratasadoras de conducción manual son más adecuadas para trabajos pequeños y para acceder a lugares a los que las fratasadoras con asiento de conductor no pueden llegar debido al diseño arquitectónico o la tuberías preinstaladas, etc. Además, las aplicaciones de las fratasadoras de conducción manual tienen un alcance muy amplio e incluyen desde placas para zonas residenciales hasta suelos industriales y tarimas elevadas. Una de las líneas orientativas a tener en cuenta es que si el contratista necesita acabar menos de 278 metros cuadrados al día, será suficiente con una fratasadora de conducción manual. Por el contrario, si el contratista debe terminar más metros cuadrados al día, una fratasadora con asiento de conductor de 914 mm está más que justificada.

Aparte del tamaño del trabajo a realizar, las condiciones climáticas y el hecho de si la obra está en el interior o el exterior deben tenerse en cuenta al seleccionar la fratasadora de conducción manual. Por ejemplo, si las condiciones en el exterior son especialmente calurosas, secas y con viento, algunos contratistas prefieren un modelo de alta potencia, que proporciona un mayor par motor en el alisado a baja velocidad, proporcionando un peso adicional durante la fase de acabado. Para acabados en condiciones de bajas temperaturas, las fratasadoras más pequeñas y con menos peso son la mejor opción. Para los profesionales que deben acabar habitualmente suelos industriales, una fratasadora de transmisión variable proporciona un amplio rango de velocidades para una baja velocidad y un alto par de giro en el alisado gracias a una completa máquina de pulido a gran velocidad. 

Una mezcla de hormigón que contiene más de un tres por ciento de aire incorporado debería terminarse utilizando herramientas manuales y no con un acabado duro mediante una fratasadora mecánica. La elección de la fratasadora no influye en absoluto en el asentamiento del hormigón, sin embargo, el acabado puede verse afectado por el hecho de saber cuándo es el momento adecuado para empezar a alisar con una fratasadora mecánica y cómo empezar. Por norma general, la primera pasada debe iniciarse cuando solo se deja una huella de 3 mm en la superficie. Hay muchos factores que pueden afectar esta decisión incluyendo el tamaño y el peso de la máquina, la velocidad a la que se asienta el hormigón, la velocidad y la eficiencia del operador y las especificaciones de la placa en particular. La primera pasada debería utilizar aspas de flotación, aspas combinadas o discos de flotación (no todas las fratasadoras de conducción manual son aptas para el alisado con disco, póngase en contacto con el fabricante para que le aconseje). Las aspas deberían ser casi planas con una ligera inclinación. Las pasadas consecutivas deberán hacerse de forma perpendicular a la anterior, para garantizar un suelo más plano. A medida que el suelo quede asentado, debe incrementarse la inclinación de las aspas. Para obtener la mayor productividad, antes de utilizar la fratasadora mecánica es mejor que los principiantes se pongan en contacto con una escuela técnica de la zona, donde ofrecen programas de formación acerca del alisado y todo el funcionamiento.

Al igual que con todos los equipos para la construcción, los contratistas también deben tener en cuenta diversas características que contribuyen al rendimiento, la fiabilidad y la ergonomía.

Muchas de las prestaciones se basan en las preferencias del constructor, como un peso adicional en los modelos con mayor potencia o la transmisión variable para obtener un amplio rango de velocidades. La selección del control de inclinación, mediante un dial o una palanca, son factores a tener en cuenta junto con las opciones de empuñadura regulable, posibilidad de trabajar en bordes, tipos de motores y un equilibrio que potencia el manejo general de la máquina por parte del operador. Por supuesto, el confort del operador y la ergonomía son extremadamente importantes para los acabados de hormigón. En realidad, todo gira entorno a la producción. Cuanto más tiempo pueda el operador utilizar la fratasadora sin cansarse, más productivo será. Una nota final acerca de la seguridad: La seguridad del operador es otro de los factores a tener en cuenta al examinar los modelos de fratasadoras de conducción manual. Asegurarse de que la fratasadora cumple o excede las normativas de seguridad de la industria es importante y los fabricantes están haciendo grandes avances al respecto. Los constructores deben seleccionar una máquina con un mecanismo de detención fiable en el caso de que se descontrole y que disponga de una jaula de protección que cubra las aspas de flotación y cumpla con todas las normativas de seguridad. Este tipo de equipamiento es especialmente importante si los equipos deben ser utilizados por principiantes u operadores con poca experiencia.